Las dos claves fundamentales que debes conocer para catapultar tu vida creativa

Las dos claves fundamentales que debes conocer para catapultar tu vida creativa

Seguro que alguna vez te has visto en alguna de estas situaciones:

– Has sufrido el famoso síndrome de la página en blanco (es decir, el pánico al sentarte a escribir o a crear durante horas sin tener ni una sola idea)

– Quieres hacer tantas cosas que te saturas y al final no haces nada, aumentando tu estrés y tu frustración.

– Tienes proyectos aparcados que nunca llegas a terminar porque estás agotado.

– Cuando acabas un proyecto o tarea, pasas inmediatamente al siguiente sin darte un momento de reconocimiento o de celebración de ese logro. Tus semanas se convierten en carreras para tachar todo lo que apuntas en tu lista de cosas que hacer.

Si has contestado SÍ tras leer estas frases, ¡bienvenido al barco! La mayoría de las personas hacemos frente a estos problemas a diario, y lo bueno es que tienen solución. La parte “complicada” es que, una vez más, hay que cambiar nuestros patrones de pensamientos y formas de actuar. Como dicen por ahí, no pretendas obtener resultados nuevos haciendo lo mismo de siempre ;-)

Existe la creencia en nuestra sociedad de que tenemos que ir siempre al 100%, con el botón de ON encendido y la sexta marcha a tope. No apreciamos la importancia de cada paso, del camino para llegar a la meta, de cada fase creativa. El valor se pone solo en el producto final, en el precio, en lo que podemos sacar de cada creación. No se tiene en cuenta el proceso hasta llegar ahí, ni la importancia del juego a la hora de inspirarnos. Lo que no tiene un beneficio inmediato se deshecha por inútil o frívolo, cuando en realidad los períodos de descanso y juego son mucho más importantes para nuestra productividad de lo que parece.

Hoy quiero ayudarte a romper con esa forma de ver el proceso de creación (que en realidad también es una forma de ver la vida), y para eso tienes que saber dos cosas fundamentales:

 

1. El proceso creativo no es lineal, sino cíclico.

 
 

En un proceso creativo lineal, tenemos una idea, nos centramos en producirla sin descanso, y cuando acabamos pasamos de inmediato a la siguiente. Pero ¿dónde quedó la merecida celebración de nuestros triunfos, que encima es lo más divertido?¿y los períodos de reconexión, de recargar baterías?
Como decíamos antes, el proceso lineal, que nos agota y drena, es el dominante en nuestra sociedad, cuando la realidad es que el proceso creativo es cíclico y sostenible. En este proceso creativo cíclico existe una alternancia entre períodos de alta actividad y períodos de profundo descanso. Es decir, que es totalmente natural y saludable que haya momentos para impulsar y actuar (predominio de energía masculina) y momentos para descansar y recargarnos de energía e inspiración (predominio de energía femenina).

Lo curioso es que estos procesos cíclicos se repiten sin parar en la naturaleza, e incluso en el cuerpo femenino. Tanto en uno como en otro, hay momentos de actividad y eclosión (fase ovulatoria, primavera) y momentos de introspección, de soltar, de descanso (invierno, menstruación). Si estos ciclos están tan presentes en el mundo natural, ¿por qué nos empeñamos en hacerlo todo al contrario? Si es que tenemos unas manías…

Si nos dejamos llevar por estas olas o ciclos naturales, nos sentiremos inspirados, revitalizados y con unos niveles de energía idóneos para realizar todo lo que nos propongamos. Si no los seguimos y nos obligamos a perseguir un logro tras otro, que es lo que pasa en la mayoría de los casos, llegará un momento en el que nuestra energía e inspiración quedarán bajo mínimos. ¿El resultado? Desmotivación, bloqueos, sensación de estar “quemados”, falta de ideas, agotamiento físico y mental. Y evidentemente no queremos eso.

Si alguna vez te has sentido agotada, sin ideas y sin ganas de hacer nada, ya sabes que te has pasado de revoluciones. Y es que no podemos dar constantemente sin tomarnos el tiempo para volver a rellenarnos, porque nos quedamos vacíos. Julia Cameron llama a este acto de reconectar y descansar “filling the well” (llenar el pozo, literalmente). La conocida escritora explica que necesitamos una reserva interna, una especie de ecosistema creativo, que tenemos que cuidar si queremos tener energía e inspiración para vivir y crear.

Así que desde aquí y ahora te puedes dar permiso para parar de vez en cuando y reconectar con tu espíritu creativo, para rellenarte, para reinspirarte (me acabo de inventar esta palabra, lo se). Peeero antes tienes que asegurarte de tener muy claro el segundo punto…

        ResistenciaDescanso


 
2. La diferencia entre descanso y resistencia.

 
Nuestras mentes siempre se las apañan para idear todo tipo de trucos y artimañas para autoengañarnos y hacernos creer que lo más cómodo siempre es lo correcto. Pero por suerte nuestras mentes son nuestras, y tenemos que ponerlas a nuestro servicio en lugar de ser esclavas suyas, que sino se vuelven unas caprichosas.

Porque una cosa es estar cansada y sentir esa necesidad de parar y renovarnos, de “filling the well”, y otra es estar bloqueando la acción porque nos da miedo/nos hace salir de la famosa zona de confort/no nos sentimos preparados/se está mejor en el sofá en fase eterna de descanso/inserte excusa aquí. La resistencia que la mayoría de nosotros experimentamos es el acto de procrastinar, de evitar una tarea, de alejarnos de nuestra expresión creativa y de nuestros deseos más profundos. Absurdo pero cierto.

¿Cómo distinguir esta fina línea entre necesidad de descanso vs. Resistencia a hacer lo que tenemos que hacer? Con una herramienta básica: honestidad. La próxima vez que te pilles mariposeando y evitando hacer esa llamada/ponerte a escribir/ir al gimnasio/organizar el armario/inserte acción aquí, pregúntate cómo te sientes al tomarte este rato libre:

  • ¿Me siento calmado, sano, ligero, libre, optimista, aliviado…en resumen: bien?
  • ¿Me siento nervioso, inquieto, incómodo, culpable, frustrado…en resumen, mal?

Ahí tienes la diferencia entre descanso y resistencia. Creo que no hace falta que te diga cuál es cuál ;-)

Teniendo en cuenta estos dos principios, podrás darte permiso para seguir tus ciclos creativos, y tus niveles de energía, inspiración y felicidad en general aumentarán considerablemente. Y por supuesto, como ya has visto, esto se puede aplicar a cualquier faceta de la vida.

Yo ya estoy haciendo de equilibrista sobre esta fina cuerda, con paciencia, mucha práctica y sobre todo, cayéndome y levantándome una vez tras otra. Y ahora es tu turno. Cuéntanos en los comentarios si te has sentido alguna vez creativamente agotado, y cómo lo has solucionado. ¡Cuántas más ideas y recursos compartamos, mejor!

Y si te interesa el tema de la creatividad, te gustarán los artículos sobre el trono de la agonía, las páginas matutinas o la cita con el artista.

 

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1 Comment

  1. Imprescindible el primer punto, esas ”matadas” que nos pegamos a veces sólo sirven para crearnos estrés y ansiedad que bloquean aún más el proceso productivo. Los descansos son el reseteo vital para no saturarnos.

    Relacionado con el segundo punto de descanso y resistencia, añadiria aquella famosa a la que todos los gurús de la creatividad citan como la gasolina: motivación.

    La idea predominante es que tienes que esperar a la motivación para ponerte en acción ¡Error! Yo estoy convencido de que el proceso es justo al revés. Primero actúas, y en cuanto empiezas a notar resultados y la sensación de que estás haciendo lo que quieres, ENTONCES aparece la motivación, la cual te da más fuerzas para seguir.

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