El poder de una mirada

El poder de una mirada

Este año he dedicado mi puente del 1 de mayo a un plan muy diferente al de otros años. Un plan que probablemente haya cambiado mi vida en algunos aspectos. Sí, no estoy exagerando (al menos no más de lo habitual). Así que cuando encendí mi ordenador ese lunes post-puente y vi este post de June Lemon, no pude evitar sorprenderme de las casualidades (¿o debería decir sincronicidades?) que me presenta últimamente la vida.

El post muestra un vídeo en el que varias parejas con distintos niveles de intimidad (desde desconocidos hasta abuelotes que llevan 55 años casados) hacen un curioso experimento: mirarse a los ojos durante 4 minutos seguidos.

El vídeo no puede ser más bonito, si es que las emociones humanas te fascinan tanto como a mí. Me flipa cómo va cambiando la expresión de las parejas a lo largo de los 4 minutos. Al principio, la mayoría muestran signos de incomodidad, escepticismo e incluso vergüenza, pero con el paso de los minutos estas actitudes se limpian y dan paso a otras nuevas: la emoción más pura, el reconocimiento en el otro, la complicidad…y sí, la más importante, el amor. Y es que el que dijo que los ojos son el espejo del alma…no andaba desencaminado.

Quizá yo me emocioné un poco más de lo habitual porque venía de vivir una experiencia muy impactante: un retiro de yoga y meditación en el que estuvimos un día entero practicando meditaciones de Tantra Yoga Blanco. El Tantra Yoga Blanco es una meditación en grupo que se hace por parejas. Este tipo de meditaciones integran postura, respiración, mudras (posiciones de las manos) y mantras (sílabas, palabras o frases que influyen en la consciencia a través de su significado, ritmo, tono e incluso la reflexología de la lengua en el paladar). Estas meditaciones tienen un efecto profundo en nuestra mente inconsciente, lo que nos permite limpiarla de miedos, fobias y traumas del pasado. Se que suena todo muy loco y lo mismo pierdo un par de amigos después de publicar esto (aunque no serán tan amigos en ese caso), pero realmente es una experiencia bastante jevi que hace que algo haga click por dentro.

Mi intención era plasmar por escrito cómo viví este retiro y sus poderosos efectos, pero creo que no lo voy a conseguir del todo. No encuentro palabras suficientes para definir algo tan íntimo, y resulta irónico porque éramos unas 200 personas en la sala de meditación. Al final la cuestión es que tuve la oportunidad de meditar durante varias horas, prácticamente seguidas, mirando a una compañera de clase A LOS OJOS. Así, sin más. Sin nada más. Sin aspavientos. Sin máscaras y sin velos. Y sí, también sin escapatoria.

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Si en el vídeo se ve claramente el efecto que tiene este contacto ocular directo durante los cuatro minutos que dura el experimento, imaginaos el efecto que puede llegar a tener hacerlo durante ocho horas. Ocho horas sumergiéndote en la mirada de la otra persona, sobrepasando tus límites autoimpuestos, venciendo resistencias.  Sintiendo vergüenza y nervios, pero también empatía y una conexión total . Y con la energía de un grupo de casi 200 personas apoyándote. La experiencia es tan acojonante como mágica.

La conexión que se crea con la persona que tienes enfrente de ti es complicada de describir. Al final del día, le comentaba a mi compañera de meditación que conocía sus ojos mejor que los míos propios. Cada destello, cada contorno, cada matiz de color, cada pestaña…Y resulta curioso pensar que nunca he mirado así a mis seres queridos: ni a mis amigos, ni a mi familia, ni a mi chico…Ni aunque sumara minutos sobre un papel llegarían a sumar ese 8 que hizo algo cambiara dentro de mí. Y eso, en cierto modo, me resulta triste, o extraño cuanto menos.

¿Qué hacemos que no miramos a la cara a las personas a las que queremos?¿Resulta más interesante mirar a una pantalla?¿Cuando fue la última vez que te reconociste en los ojos de alguien a quien quieres?¿O que te paraste a reconocer la belleza de su mirada? Yo, sin duda alguna, pienso hacerlo más…¿te apuntas?

 PD. Esta entrada va dedicada a mi compañera de meditación, no podía ser de otra manera…Ella sabe quién es y ella sabe porqué :)

Imágenes: 1, 2

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8 Comments

  1. Expresar las emociones y los sentimientos es una de las cosas que me dan más miedo y respeto y lo que vale más la pena hacer. Me he sentido muy identificada con tu post. Y me ha gustado mucho que compartieses tu experiencia y el vídeo. De hecho, he vivido recientemente una experiencia similar a la tuya, pero durante menos tiempo, unos 3-2 minutos con cada persona. Eramos unos 5 y había que poner la mano encima del hombro del otro cuando se sentía “conexión”. La verdad que fue un momento de muchísima emoción. Creo que pasé por todos los estados emocionales! haha! Del miedo a mirar a alguien tan de frente y fijamente, a abrirse al otro y dejar expresar las emociones que van surgiendo en el momento, dejar fluir… compartir… lo que surja. ¡Toda una aventura!
    Parece que estamos en la misma “longueur d’onde”. ;) Justamente estoy buscando hacer un retiro o un curso de meditación en lo que queda de mayo, en Barcelona. ¡Vaya coincidencia! Qué tal fue??
    Un gusto leerte! Sigue así!!!

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    • ¡Hola Sasha!Lo has descrito muy bien, eso de pasar por todos las emociones posibles es exactamente lo que me pasó a mí!jaja Es verdad que expresar emociones es super complicado porque nos hace sentir vulnerables, desprotegidos…pero últimamente estoy aprendiendo que es precisamente de ese espacio de donde sale la verdadera conexión y autenticidad, así que…hay que intentarlo ^^ Espero que encontraras tu retiro en Barcelona, se que por allí los de Happy Yoga suelen hacer cosas chulas, ya me contarás!Un besote y mil gracias por tu comentario, muak

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  2. Me fascina tu transparencia, valentía, generosidad,… creo que no encuentro la palabra que quiero usar. Me ha entusiasmado tu artículo, esa revelación de no haber hecho nunca algo tan íntimo y personal con la gente que conoces de toda la vida.

    He evitado durante años los ojos de mucha gente y creo que es el momento de unirme a tu propuesta… voy a empezar hoy mismo :-)

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    • ¡Olé ahí, mi chica valiente! :D La verdad es que una vez que consigues dejarte llevar en los ojos de la otra persona…van desapareciendo poco a poco todos los miedos: el miedo a hacer el ridículo, el miedo a la intimidad, a desnudar tu alma…(madre mía, como suena eso jajaja) Es una sensación muy potente y liberadora, a mi casi me entraba la risa pensando en lo complicados que somos a veces! Y por cierto, me has subido los colores con tu comentario…así da gusto “abrirse” ;) ¡Un besote enorme, Amelia!muak

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  3. Me encanta.. Y me alegro mucho! :)

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  4. ¡Guau! Es la palabra que me sale después de leer tu articulo. He probado la experiencia de mirar a alguien a los ojos unos minutos en clase de teatro y es cierto que esta pequeña experiencia te hace superar miedos y verguenzas y, de repente, te das cuenta que con sólo practicarlo alguna vez, ya no sientes verguenza de mirar a alguien a los ojos en silencio sin hacer nada más. Es como romper una barrera que lleva mucho tiempo delante en tan sólo unos minutos. La verdad es que es un ejercicio muy poderoso y me pregunto por qué, si en teoría, debería ser algo mucho más natural de lo que es. Lo cierto es que como bien dices hemos colocado demasiadas pantallas entre nosotros y hemos reprimido demasiadas emociones. Emocionarse no es signo de debilidad sino de fortaleza. Me ha resultado muy curioso el tipo de meditación que comentas. No la conocía en absoluto y me parece super curiosa. Gracias por compartir tu experiencia y atreverte a contar desde tu experiencia personal, esas cosas que, a menudo, todos necesitamos escuchar,

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    • Gracias a tí por estar al otro lado para escucharme, Mamen! Me resulta súper curioso que, leyendo vuestros comentarios, todas las que habéis tenido contacto con este tipo de ejercicios y meditaciones habéis llegado a las mismas conclusiones a las que llegué yo…Porque la verdad es que leo tu comentario y me siento casi como si lo hubiera escrito yo :) Eso de “emocionarse no es signo de debilidad, sino de fortaleza” me ha llegado dentro porque es algo contra lo que llevo luchando toda mi vida, y darme cuenta de que ser emocional no es necesariamente negativo me quita un peso de encima!jeje Lo dicho, mil gracias por tu comentario, seguiremos compartiendo experiencias :)

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